miércoles 15 de abril de 2009

Medidas de cambio gubernamentales



Alejandro Rozitchner ha publicado en su blog una serie de medidas de cambio gubernamentales que ha reflexionado, estimo, para promover a nivel nacional.
Como idea me parece brillante, y en función de ello, lo mejor que considero que se puede hacer es difundirlo por un lado y, por otro, sugerir algunas ideas propias.
En mi caso particular, apunto a depurar la mediocridad de la actual cartera política; forzar a un cambio sustancial en el conocimiento que permita una mejor aplicación de medidas políticas, económicas y sociales. Por consiguiente, también apunto a incentivar la educación a toda la población argentina.

Aquí van mis propuestas:

- Los funcionarios públicos, podrán cumplir su mandato por única vez.
Modificar o derogar, como consecuencia, todas las leyes que habiliten:
Reelección y relección indefinida.

- Todos los funcionarios públicos deberán poseer obligatoriamente nivel de estudios secundarios y terciarios.
Modificar o derogar, como consecuencia, todas las leyes que habiliten:
Trabajar en la función pública sin poseer certificaciones de estudios.

- Los funcionarios que ejerzan cargos en cualquiera de los tres poderes, deberán previamente certificar estudios universitarios.

- Tanto el Presidente como el Vicepresidente de la Nación tiene la obligación de poseer un doctorado en política y otro título universitario acorde a su función. Así mismo, aplicar esta medida a todos los gobernadores y vicegobernadores de cada provincia, incluyendo al jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Tengo que armar una lista inmensa, así que manos a la obra.
Sugiero que hagan un esfuerzo por difundir sus propias ideas.

Fast Drink



Hasta hace no mucho, teníamos presente en nuestra mente y como parte de nuestras costumbres el concepto de fast food. No hace falta dar muchas explicaciones al respecto, pero sí es importante señalar que dicho concepto no se basa solo en la rapidez para entregar el producto final, sino en la actitud y comportamiento que se lleva a cabo al prestar el servicio. Además, está claro, no se puede omitir calificar la calidad del producto.

Lo concreto es que fui a conocer Starbucks, una cadena de “coffe stores” o confiterías de origen estadounidense que se instauró en Argentina desde hace no mucho tiempo.Mi primera observación fue clara e inminitente: esto es lo más parecido a un fast food. Y en efecto, lo fue. Pero, se me ocurrió que particularmente en este caso se trata de una especie de “Fast Drink” o “bebida rápida”. Tiene esta actitud, podemos decir compulsiva, que cité anteriormente.

Inteligente decisión la de poner otra de las tantas cadenas de “fast…”. Pero, debo decir que lo que ellos sirven es cualquier cosa menos café.
A ver, a quienes nos gusta el café, no solemos ponerle ni chocolate, ni canela, ni aceites saborizados, ni ninguna otra cosa que no sea simplemente café. Está bien, entiendo que Starbucks ofrece un menú especial que justamente sirva para caracterizarlo. Pero, les sugiero a aquellos que hayan ido por “café”, que visiten otros lugares.

Dentro de Capital Federal, zona céntrica, pueden encontrar muy buenas confiterías como Caravell o Café Tribunales. Por supuesto, si les agradan las cadenas, Havanna o Café Martínez también son excelentes alternativas.

Evidentemente, sin prejuicios ni mal entendidos, la tendencia sigue siendo clara:
Establecer en el país, o las regiones más pobladas del mismo, una cultura de consumo propia de Estados Unidos.
Y, claro está, nosotros teníamos por herencia en el ámbito gastronómico una cultura más europea. Italia ha instituido un movimiento llamado “Slow Food”, que precisamente significa lo contrario al modelo americano:
http://es.wikipedia.org/wiki/Comida_lenta

No es casual, entonces, que nosotros hayamos tenido esta herencia a la que me refiero, dedicándole tiempo a la alimentación sana, que es un factor clave para la salud.
De mi parte, no es que no esté de acuerdo con el concepto de “fast food”, si no que no me gustaría que se termine instituyendo culturalmente.
Por ello, nuevamente, invito a reflexionar al respecto.

martes 7 de abril de 2009

¿Por qué soy ateo?



Mi postura respecto de la religión es bastante compleja. Y tratando de no herir a ningún creyente, voy a intentar explicar porqué soy ateo; por qué no creo en las religiones.Por favor, no abandonen la lectura hasta el final.

La primera explicación, la más humilde y autocrítica, es que seguramente no creo por ser lo suficientemente ignorante en lo que religión respecta. Esto se traduce en que jamás he leído por completo los testamentos religiosos (por llamarlos genéricamente de alguna manera).
Y, aunque sí he leído historia, tampoco he profundizado en el contexto religioso; casi lo he borrado de mi lectura como si nunca hubiese existido, a excepción de la segunda guerra mundial.

La diferencia entre el que cree y el que no, es que el primero en realidad está seguro de lo que cree. El que no, duda y goza de ese beneficio, cuestionándose aún más la realidad; buscando una certeza.

Cuando creemos en religiones, creemos en mandatos. Mandatos que inexorablemente, en principio, han sido puestos por el hombre.

Durante toda mi vida, he viso que por religión se mata, que entre religiones se matan y que yo sepa no cabe en el deseo de lo que los freudeanos llaman “Eros” o pulsión de vida que el hombre desee la muerte, ni que una religión apoye esta moción.

También he visto que sin matar, se engaña por religión. Individuos que profesan la religión planteando sus problemas y delegándole continuamente su dolor a un ser superior; inalcanzable.

La religión es una comodidad. Es el hecho de justificar en claudicación lo que no entendemos como suceso posible.

No es casualidad que haya una gran dicotomía entre la religión y la ciencia. A mi juicio, un científico es lo más parecido a un ateo: busca la certeza por encima de lo posible o evidente, observa, reflexiona, analiza, organiza y solo se rinde ante lo naturalmente imposible de vencer que es la muerte. Y todo ello no lo hace creyendo, sino construyendo.

El que cree espera una respuesta y el que no, la busca.

¿Por qué cuando era chico creía? Por una simple imposición, tal como surge en muchos creyentes, que son inducidos culturalmente desde que nacen a creer en una religión.

¿Es necesario creer? Evidentemente sí. Es necesario creer en algo o en alguien, aunque pudiese ser inexistente. Pero, se puede creer en muchas cosas. Se puede creer en el arte, en el artista, en un proceso de vida mejor (desde uno y desde el cambio), en los padres y las madres que protegen a sus hijos con afecto y decisión.

Irónicamente, se puede creer en muchas cosas, descreyendo de muchas otras que parecen esenciales para nuestras vidas, pero nos acechan a un mayor temor; nos refugian a la esperanza por sí misma, sin efecto propio.

Somos humanos, imperfectos o tal vez perfectos en este plano de asintonía que construimos.Muchas veces, no comprendemos la realidad; nos cuesta aceptarla y creer en ella. Pero, lo más indignante es creer que no tengamos el poder para cambiarla. Uno siempre puede cambiar, uno puede establecer un cambio y no esperar sencillamente a que otro lo haga por uno mismo.

Creer en uno mismo, apostar a uno mismo, en vida, sin pensar en la muerte que consciente o inconscientemente sabemos que algún día llega y, punto seguido para los que quedan.

martes 31 de marzo de 2009

Nuevo contenido para el blog



Desde que inicié este blog, lamentablemente no he tenido mucha asistencia y participación de diferentes usuarios. Pero, al revés de desalentarme, esto me permite generar cambios; buscar alternativas, tal como será en esta oportunidad donde agregaré contenido.

A partir de ahora, he decidido introducir encuestas que en principio no tendrán una fecha límite de respuesta. Si no que las iré intercambiando cada cierto tiempo y espero que le den un toque de gracia mayor a este espacio del cual disfruto y deseo compartir con todos los internautas.
Los servicios de encuestas evidentemente ya están siendo bastante populares en la red y para aquellos que deseen agregar a su propio blog este tipo de contenidos, yo opté por este servicio:

PollDaddy

Si alguien conoce alguno mejor, que sea más personalizable, por favor háganmelo saber.

El Grillo que ya no grilla



Hace pocos días atrás, apareció en mi casa un sonido que desde un comienzo sabía que mucho no iba a durar. Y no era precisamente porque cese naturalmente, sino que todo iba a depender de mí para callarlo.
Se trataba nada más ni nada menos que un grillo.Cuando era chico, mi madre me insistía en no matarlos porque traían buena suerte.
Pobrecito!, no tuve más remedio que defenestrarlo, contra su buena suerte.
Mala suerte para el grillo cantador hijo de una gran... que estuvo casi una semana con ese ruido espantoso y constante, como si una cantante lírica se tildara en un MI mayor.

El grillo se llamaba Arturo. Adios, Arturito.
Q.E.P.D (2008, supongo - 2009)

miércoles 18 de marzo de 2009

Inseguridad by Susana Giménez


Así como hartan ciertas noticias recurrentes y ultra sensacionalistas, llegó el momento de tolerar a Susana Giménez con sus argumentos nefastos.

Si bien no voy a tirarle los misiles nucleares que le arrojó Hebe de Bonafini (ver artículo),definitivamente no estoy de acuerdo con su premisa: “Que vuelva el servicio militar obligatorio para combatir el delito y sacar a los jóvenes del paco”.

Susana: lo que falta es educación a secas. Educar a una sociedad corrupta puede llevar siglos y en efecto, cuanto menos se apuesta a la educación, más tiempo se pierde y las conclusiones terminan siendo vagas como la suya.
La educación militar obligatoria significaría que temporalmente (dos años aproximadamente) un porcentaje mínimo de la sociedad se encontraría cumpliendo con un servicio del cual el 90% realmente no quisiera hacerlo.

Por otra parte, cuando se habla de delincuentes, ¿a quiénes se está refiriendo? Por lo visto, solo los jóvenes del paco.
La historia universal ha demostrado que se puede matar sin arrojar una sola bala.
Susana, se puede matar de hambre e ignorancia a todo un pueblo y le puedo asegurar que muchos de estos asesinos no solo hicieron el servicio miliar obligatorio, sino que además ejercieron un cargo militar.

Y para que vea que no soy un títere de la propaganda humanista o de un sector idealista, me da igual nombrar a cualquiera que haya ejercido el poder de criminal (demócrata, dictador, de izquierda, de derecha, de arriba o abajo). Elija el que le plazca.

En contra de la parafrase “Con la democracia se come y se educa”, yo digo:
“Con la educación se educa y se come, y no se lamenta”.

viernes 13 de marzo de 2009

Sorpresa



Si hay algo “negativo” que ha provocado en parte la evolución de la tecnología es haber perdido la capacidad de sorprendernos. Es difícil precisar el momento en que se produzco el quiebre, porque en realidad ha sido una degradación paulatina. A simple vista, parece algo superficial. Pero, no. La sorpresa es parte del motor de vida, porque nos induce una felicidad muy particular (generalmente, claro está, cuando se trata de una buena sorpresa)La pregunta entonces, sería: ¿cuál será el límite final de lo sorprendente?

Voy a poner tres puntos que para mí, concluirían definitivamente por sorprenderme:
  • La clonación. Pero, no me refiero a la clonación actual. Si no, a crear una vida exactamente igual a otra.
  • Conocer con absoluta exactitud el origen del universo
  • La existencia de Dios, si es que existe en vida.

Tantos siglos ha vivido y se ha nutrido el hombre del misterio, que tal vez esa sea la causa por la cual no llegamos a conocer y explicar todo lo que queremos en vida y, ergo, por ello vivimos. Planteado de esta manera, se me ocurre pensar que me gustaría enterarme de todo ello el último día de mi vida, estando solo; aislado. Y el resto de mi vida, haberlo vivido con misterio, sin haber renunciado nunca a la capacidad de sorprenderme.