miércoles 21 de mayo de 2008

¿Cuánto cuesta tener acceso a Internet?

Mmm… carísimo, un afano y encima, se cae todo el tiempo, te filtran puertos, te odian, te estafan, te tratan mal, no te pasean a la perra ni te lavan el auto.

Como consumidores, muchas veces nos enceguecemos con nuestra idea final del consumo: obtener el mejor beneficio al menor costo posible. Pero, resulta muy difícil comprender cómo funciona el mecanismo de satisfacción y razonamiento de los individuos tal que con el siguiente ejemplo espero lograr demostrar el inconformismo y reduccionismo a la hora de cuantificar y calificar un producto o servicio consumido.

Cuando decimos que pagamos una fortuna mensual por tener acceso a Internet, ¿qué estamos considerando?

De mi parte, hice un análisis levemente exigente de costos y beneficios de la siguiente manera:

¿Cuánto cuesta leer un diario por día? De lunes a sábado, aproximadamente $2,5; los domingos, $4. Es decir, mensualmente, $106.

¿Cuánto cuesta alquilar una película por día? Estimativamente, entre $4 y $8. Suponiendo que veamos dos películas por semana, mensualmente significarían entre $32 y $64
¿Y comprarla? Entre $30 y $50.

¿Cuánto cuesta comprar un CD de música? Entre $20 y $40.

¿Cuánto es el importe de la factura mensual de un consumo hogareño promedio de teléfono? Difícil de calcular, pero mínimo $50.

Partiendo de estos recursos que utilizamos comúnmente, voy a definir una sumatoria de costos:
Diario: $106
Alquiler películas: $64
Compra CD Música: $40
Factura Teléfono: $50
Total: $260

Bien, ahora tomemos un costo mensual alto de un servicio residencial de Internet con 3 MB de downstream; aproximadamente $120.

Cuando utilizamos Internet, nadie me va a negar que lee más de un periódico por día. En efecto, yo recorro diarios internacionales. Además, nos comunicamos prácticamente de manera permanente a través de diferentes medios: mail, chat, foros, blogs, etc. Solemos bajar películas y música constantemente además de acceder a contenidos como enciclopedias, libros, juegos, etc. Incluso, hasta muchos pagan sus servicios a través de Internet con, a penas, pocos clics.

Si no utilizamos Internet con ninguno de estos efectos, de verdad, lamento comunicar que es aberrante abonar semejante precio. De lo contrario, les pido encarecidamente que reflexionen humilde y estratégicamente sobre muchas de las exigencias equívocas como consumidores que planteamos a diario sobre todo en algo tan enriquecido como significa hoy por hoy Internet.

martes 20 de mayo de 2008

Snacks

Es difícil aceptar que en líneas generales, una buena alimentación se corresponde con comidas poco deseables. Y ojalá tuviese un mínimo eco de voluntad para llevar una alimentación sana.

Pero, aquí solo voy a dedicarle un breve espacio a lo placentero, por ende perjudicial, que con buena fe sabrán comprender las delicias industriales que degustamos actualmente.

Los snacks son como un fuerte imperio para comenzar a hablar de ellos. Así que, ahí vamos:

Estoy muy preocupado porque he dejado de ver en las góndolas un producto excepcional, los cheetos esos que son bastoncitos rojos con mucho queso y creo que gluten. Qué herejía si realmente los retiraron del mercado y los sustituyeron por esas asquerosas rosquitas.

Por otra parte, la devaluación no ayudó a que podamos comprar las archi famosas papas fritas “PRINGLES”. Dios mío, qué encanto.

Saladix, ahora abducida por Arcor, también me ha fallado en relegar de las papas horneadas infladas que producía. ¿Se acuerdan? Ahora solo continúan haciendo esas chatitas que son ricas, pero muy diferentes.

Una verdadera decepción es el híbrido de Doritos que si bien es adictivo y esa publicidad sobre el slogan de “que vuelvan los lentos” está bárbara, no termina de ser papa frita ni nacho.

Sin embargo, a pesar de estas críticas constructivas, reconozco que en general todos los snacks son verdaderamente impactantes; no hay escena tan perfectamente teatral que acompañar una cerveza con unos maníes o cualquier picada que integre papas, chizitos, palitos y de yapa, aceitunas verdes con morrón.

El solo hecho de pensar que hubo siglos y siglos sin tener al alcance estas delicias, me entristece. Pero, no, ahora mismo me está acompañando un snack y de hecho, no se enojen estimados lectores si no concluyo esta bitácora, pero voy a terminar de deglutir las últimas miguillas de este alimento magistral.

¿Quién dijo que el inglés es fácil?

A continuación, les copio este mail que me llegó esta lección la cual me ha dejado perplejo:


A ver, lean esto. La prueba consta de tres modulos...

MODULO BASICO
Tres brujas miran tres relojes Swatch. ¿Que bruja mira que reloj?

En ingles:
Three witches watch three Swatch watches. Which witch watch which Swatch watch?

MODULO AVANZADO
Tres brujas 'travestis' miran los botones de tres relojes Swatch
¿Que bruja travesti mira los botones de que reloj Swatch?

En ingles:
Three switched witches watch three Swatch watch switches. Which
switched witch watch which Swatch watch switch?

..Y ESTE ES PARA EL MASTER:
Tres brujas suecas transexuales miran los botones de tres relojes
Swatch suizos.
¿Que bruja sueca transexual mira que boton de que reloj Swatch suizo?

En ingles:
Three Swedish switched witches watch three Swiss Swatch watch
switches. Which Swedish switched witch watch which Swiss Swatch watch
switch?

Y LUEGO DICEN QUE EL INGLES ES FÁCIL...

domingo 18 de mayo de 2008

Vinos

Me encanta el vino tinto. Sin embargo, nunca tuve el presupuesto ni tampoco el exaltante deseo de probar vinos superiores a un determinado precio. Es decir, nunca pagué más de $30 una botella.
Es por ello que quiero recomendar mi selección “económica” de vinos que les aseguro van a disfrutar. Aclaro que no me gustan las mezclas de varietales; es tanto o más grosero que rebajar un vino con agua.

Bueno, aquí va la selección que no puede faltar en tu vinoteca:
· Latitud 33 (Cabernet, Malbec y Syrah) – Bodega Chandon
· Don Valentín – Bodega Bianchi
· Margaux – Bodega Bianchi
· Trumpeter (Cabernet, Malbec) – Bodega Rutini
· Lopez (Malbec, Xero Malbec, Xero Cabernet) – Bodega Lopez
· Colon ( Beaujalois)

En general, los vinos blancos no me gustan, pero destaco dos para vuestros paladares:
· San Felipe
· Colon (Chabilis)

Por favor, les pido que recomienden otros vinos que se adecuen a los precios de los mencionados.

Finalmente, les dejo un poco de información para enterarse de esta bebida sagrada:

http://www.vinosdeargentina.com/

Cazador

Para los nostálgicos, ¿recuerdan esta serie de cómic?

Me acuerdo que nunca me gustaron los cómic; a pesar de que reconocí siempre el ingenio artístico para realizarlos. Sin embargo, me fascinaba la desbordante vulgaridad de Cazador. Era inevitable verlo como un “argento” llevado satíricamente a una tira cómica. Los diálogos eran salvajes, la historia era totalmente irregular, como aquel “hombre sorete” que era un pedo viviente y tenía un cohete en el culo, cuya obvia propulsión eran pedos.
Lo que más me atrapaba del personaje era esa ternura que encontrabas en sus momentos depre, aunque reconozco que no ayudaba mucho el hecho de que fuera hincha de Racing.

El sitio que aparenta ser oficial está en construcción. Pero, para refrescarles un poco más la memoria y esbozar algunas sonrisas, visiten este sitio con información sobre la tira cómica:

Los números en más de 5000 lenguas


Del 1 al 10, ¿cuánto me querés? Primero, aprendé a contar.


Encontré un sitio que, a pesar de no tener mucho interés, resulta sorprendente enterarse por ejemplo que el número 6 en el antiguo inglés (US) se escribía “sex”.


Hay una extraña curiosidad que me interesa plantear:

Tengo una rara sensación de que los números estuviesen tendensiosamente definidos para medir cantidades, pero en especial se trata de cantidades de dinero.

21 Blackjack


Fui a ver 21 Blackjack. Como no soy un cinéfilo, mucho menos un crítico de cine, voy a tratar de emitir una breve opinión sobre esa película. Naturalmente, hay que empezar por contar una reseña de la historia:
En pocas palabras, un joven estudiante del MIT descubre que uno de sus profesores se reúne en secreto con un grupo de estudiantes que elaboran estrategias para ganar en el casino al Blackjack.
En una suerte de necesidad por pagar una matrícula universitaria, este joven se suma al grupo para redoblar la apuesta con su lucidez mental y vencer al crupier de turno a toda costa.
La técnica: contar las cartas.

La película resultó entretenida, a pesar de no terminar de quedar muy en claro el método para contar las cartas. Hay una certeza argumental sobre los hechos, sin vacilaciones, dado que realmente el conteo de cartas no es ilegal. Aunque, el Casino tiene un derecho de admisión que en efecto en la película lo aplican de una manera bastante extremista.
Me sigue sorprendiendo Kevin Spacey con su actuación espléndida, aunque aquí su papel no fue tan protagónico como en otras interpretaciones.
Creo que los laureles se los lleva Lauren Fishburne sin lugar a dudas. Magnífico, duro, perpetrador.

Creo que el espectador promedio esperaba tener una revelación para liquidar a los casinos, la cual lógicamente no apareció. Pero, en síntesis, la película es efectiva: genera expectativas, un ingrediente de suspenso y un clímax leve sobre el desafío planteado.

Un consejo sano final: no intenten ver esta película un viernes en la última función de trasnoche.

Para más información, les recomiendo visitar el siguiente link:
http://www.imdb.com/title/tt0478087